domingo, 2 de junio de 2013

Luz plomiza

Aunque me encanta la luz y el color, también disfruto los días grises.

Esos días en los que la playa entera tiene un color perla, desvaído, descolorido o de color apagado. Días en los que parece que el agua ha perdido la fuerza y el vigor.






Me gusta ver el cielo sin sol ni luna; sólo nubes grises que tapan el astro rey y que dan una imagen de paisaje irreal al mismo mar que en días soleados nos devuelve chispas de luz en forma de reflejos.

Saboreo esa luz plomiza que se extiende ante mis ojos y me obliga a ver las cosas de otra manera.

Suspiro, me lleno el alma de aire y puedo mirar a lo lejos porque no tengo sol que me lo impida.

Noto el agua flotando en mi mente abandonada porque estoy disfrutando del silencio, de la melodía de una tarde otoñal en la que lo cotidiano hace su entrada en mi corazón sin ningún esfuerzo.

Y entonces...dejo vagar mis pensamientos, envueltos como para regalo en los velos de la luz plomiza que tiene un cielo a punto de derrumbarse, y pienso que tanta belleza no puede existir en vano.


Sencillamente, no puede.






@Escritos

lunes, 27 de mayo de 2013

Debajo de la cama

A veces, alguien me pide cuentos: cuentos dormidos en mi imaginación que esperan agazapados su despertar; cuentos que se van fraguando lentamente al unirse pensamientos inconexos; cuentos vestidos de fiesta con colores brillantes y muy olorosos; cuentos para quedarse dormidos en mi regazo; cuentos, en todo caso, que desarrollan la imaginación cuando, al leerlos, los vislumbramos.


 


Y anoche, mientras intentaba escribir uno de esos cuentos, oí un ruido debajo de la cama.

Puse toda mi atención en el sentido del oído para identificar qué era, deseando que no fuera un bicho y escuché lo que parecía ser una conversación a gritos pero en voz muy muy bajita. Los sonidos no paraban, y aunque me daba mucho miedo, decidí mirar debajo de la cama.

Mi cuerpo boca abajo; mis manos agarradas al borde de la cama; mi pelo tocando el suelo; mis ojos esperando ver lo que mis oídos escuchaban; mis piernas tensas guardando el equilibrio en esa posición tan extraña.

Corrían, saltaban, gesticulaban, daban vueltas sobre sí. Eran seres diminutos con forma casi humana y alas de cristal que, nerviosos, esperaban que me durmiera para revolotear por encima de mí y lanzarme sus polvos-de-los-sueños-increíbles.


Esos polvos mágicos que te hacen vivir cosas irreales por no poder tocarlas, pero innegables porque le dan la vida al alma. Y son motitas que se unen y adoptan forma unas veces de palabras, otras de besos y otras de miradas, porque para eso están hechizadas.

Cerré los ojos y los volví a abrir para cerciorarme de que lo que veía era cierto. Y como esos seres (luego me he enterado) son muy ligeros, veloces y volubles es difícil poder observarlos continuamente, así que no ví nada.


Lentamente, volví a mi postura original en la cama. Tumbada boca arriba, elevada la cabeza con varios cojines de colores, agucé el oído para volver a oír las vocecillas, pero ya no lo logré. Y no pude seguir con el cuento que estaba escribiendo porque, extrañamente, me quedé dormida.


Y fue el momento en el que Darabita aprovechó para agitar rápidamente sus alas encima de mi cabeza.


Desde ese momento hasta los primeros rayos de sol que me trajeron de vuelta a la cama, soñé que estaba contigo. Parecía tan real que por un momento dudé si era cierto. Y es que a veces durmiendo, vivimos, y despiertos, sólo soñamos.


Gracias por pintarme sonrisas en la cara.







@Darabita

domingo, 26 de mayo de 2013

El premio



Aviso a navegantes: esta entrada es especial; fuera de mi estilo.

Hoy os voy a contar cómo me ha sorprendido ser tan bien recibida en este mundo de los blogs en el que hace pocos meses he iniciado mi andadura.

Resulta que hay un premio que se llama Liebster Award que se concede a gente “nueva” que escribe en blogs. Y lo que es mejor, lo conceden personas que también escriben en blogs.

El funcionamiento, aunque según he visto tiene muchas variantes, es sencillo:

  • Nombrar y agradecer el premio a la persona/blog que te lo concedió.
  • Responder a las preguntas que te formule (dicen que 11).
  • Contar 11 cosas de ti mismo
  • Conceder el premio a otros blogs que te gusten y que estén empezando (menos de 100 seguidores)
  • Formular 11 preguntas para que respondan los blogueros  a los que premias.
  • Visitar los blogs que han sido premiados junto con el tuyo.
  • Informar a los blogueros  de su premio.


Pues bien, Nena Kosta, a la que sigo en su blog Historias desde el tren me ha concedido este premio.


Tengo que decir que me ha sorprendido mucho ser premiada, y a la vez me ha hecho mucha ilusión y quiero agradecérselo a Nena como se merece. Ella tiene puesto en su blog el siguiente proverbio árabe: “Si tienes un amigo visítale con frecuencia, pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa”. Aunque ya lo hacía siempre que podía, a partir de ahora no dejaré que crezcan en el camino ni malas hierbas ni espinas. Gracias, Nena.

No me ha hecho ninguna pregunta, por lo que no puedo contestarlas (y menos mal, porque igual no hubiera sabido). 

Ahora tengo que contar 11 cosas de mí misma. Soy bastante pudorosa, pero lo voy a intentar:

   1. Acabo de cumplir el medio siglo y creo que estoy en la mejor época de mi vida. 
   2. Nací rodeada de mar y eso me ha marcado para toda mi vida. 
   3. Soy optimista por naturaleza e intento transmitir en mis escritos que todo tiene su parte bonita. 
   4. Soy un “culo inquieto” y siempre estoy inventando algo para no tener la mente quieta. 
   5. Mi relación con la escritura la propició un hecho triste en mi vida que me hizo tener mucho tiempo libre. 
   6. Durante unos pocos años he aprendido a compartir con un pequeñísimo grupo de gente lo que salía de mis teclas en el recientemente desaparecido mundo del esflog (¿alguien por aquí?). Miembro desde: 21/09/2006. Número de publicaciones: 436. Número de visitas recibidas al fotolog: 55.191 
   7. Tengo seguidores incondicionales del mundo real que me animan a escribir cuando pierdo las fuerzas. (¡Gracias a vosotros también!) 
   8. Tengo predilección por los colores brillantes, por los sentidos, por la forma de sentir las emociones ...y por las personas ante todas las cosas. 
   9. Tengo una relación particular con las comas (como pausas necesarias), con los números (como expresión de la concreción) y me encantan las serendipias. 
   10.  Me encantaría poder dedicarle mucho más tiempo a leeros y escribiros, pero el día solo tiene 24 horas y yo las tengo casi todas llenas. 
   11.  Me ha costado mucho elegir estas 11 pinceladas de mí misma. 



Y ahora, otra cosa complicada: dar el premio a otros blogueros noveles. No van a poder ser los 11 que me piden porque, de los que conozco, no hay 11 que cumplan con el requisito de tener menos de 100 seguidores, pero allá van los que lo hacen (por orden alfabético) y a quienes les concedo mi premio (perdón si ya lo han hecho antes):

A Lidia de Cuentos en solitario que me hizo un precioso regalo en forma de dedicatoria

A Coté de Desnudando palabras que cumple años y necesita muchos mimos

A FG de El mundo que habito con su espacio particular

A Gloria de La sensación de soñar que ha sido mi primera y más entusiasta seguidora

A Abismo de Palabras al abismo por su pasión por los círculos en los que nos atrapa




Y ahí van mis 11 preguntas para vosotros, con respuestas fáciles pero que nos van a permitir pintar un esbozo de vuestra labor vbloguera.


1. En una palabra: ¿Qué palabra te define como escritor/a?

2. En una palabra: ¿Cuál es tu tema favorito para escribir?

3. En una palabra: ¿En cuál de estos colores piensas más cuando escribes? Azul, verde, naranja, rojo, amarillo o morado. (Piénsalo, y verás como sí que evocas colores)

4. En una palabra: ¿Cuál es la vía que mejor te relaciona con el mundo escrito? Vista, oído, piel, olfato, gusto o sexo

5. En dos palabras: ¿Qué te aporta tener un blog? (Venga, vale, hasta seis palabras)

6. En dos palabras: ¿Para quién escribes?

7. En dos palabras: Define tu estado vital

8. En tres palabras: Tres cosas que adores

9. En tres palabras: Tres cosas que no te gusten

10. En cuatro palabras: ¿Escribes a escondidas? (¿Conoce tu entorno tu blog?)

11. Con las palabras que quieras: ¿Por qué el nombre de tu blog?


Y ya que estamos, no quiero dejar de aprovechar para darles mi reconocimiento para aquellos que no son nuevos ni tienen pocos seguidores y por eso no puedo darles el premio, pero que nos ayudan a los que empezamos con sus comentarios:

A Ester de Autodidacta que precisamente hablaba ayer de premios

A Ohma de El viaje inacabado de Ohma con sus poesías siempre sonoras

A Sergio de Ideario de un “superhéroe” que une letras con música con frases. Un completo.

A Mere de Lloviendo historias porque siempre me hace disfrutar con su bendita locura

A Luján de Luján Fraix  que nos enseña cosas curiosas

A María de Mi pluma de cristal que me parece una auténtica maestra del mundo del blog dedicado a la escritura.

A Ricardo Saudades de Rincón de los sentimientos ese loco a veces cuerdo

A Toro de Toro salvaje el auténtico dios




Y esto es todo, amigos.

Gracias a todos (premiados y no premiados) por los comentarios que dejáis porque, al final, es lo que nos anima a seguir escribiendo aquí. Si no, lo haríamos en la intimidad de nuestros ordenadores.


jueves, 23 de mayo de 2013

La niebla


Todo era niebla delante de sus ojos.

 




 
No se reflejaba nada de lo que tenia detrás, aunque notaba el calor de la presencia muy muy cerca.

 

La humedad que había producido esa niebla lo impregnaba todo, produciendo un ambiente opresor.

 

Quería salir de allí pero algo se lo impedía.

  

Un escalofrío le rozó la piel: primero lo sintió en la espalda, luego en los brazos, el estomago, las caderas ... Todo el cuerpo estaba involucrado en una sensación intrigante.

 

Necesitaba alargar el brazo para hacer aparecer la imagen de lo que estaba sintiendo, pero estaba atenazada por esa presencia.

 

La risa nerviosa se instaló en la estancia llenándola de un sonido hueco, como con eco, hasta que otro más suave le quitó protagonismo.

 

La piel, erizada; la mente, en alerta; el cuerpo, abandonado a la aventura de los sentidos.

 



 

Por fin, sus dedos pudieron abrir un hueco por el que se dejó de ver el gris opaco de la nada.

 

El espejo del baño le presentó así su propia imagen recién duchada, con él por detrás dándole esos suaves besos que llenaban el cuarto de música, y con sus brazos haciendo de ineficaz toalla.

 

 

Y empezaron con alegría la mañana.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
@Escritos

lunes, 20 de mayo de 2013

Cuando vivo


Siento que la vida se desgrana en gajos de limón.

Toco el cielo con las manos sólo con ponerme un poco de puntillas.

Vuelo a ras del suelo deslizándome sin pereza, para verlo todo de cerca.

Pero también navego por las alturas planeando sin esfuerzo, para observar cómo brilla todo el conjunto.

Tejo chales de retales de colores que me abrigan de la suave brisa nocturna.

Bebo el agua a sorbitos que me van pasando hacia adentro la vida. Despacio, muy despacito.


Crío peces de colores que se columpian en estrellas de mar y duermen en camas de helechos.

Planto flores en macetas hechas con barro y mimos.

Siento sueño bajo el sol de invierno y me avivo con la noche estrellada de verano.

Huelo a jara y a lavanda, a retama, a tomillo y a sándalo según me voy desplazando.

Bailo piezas inconclusas; tangos arrabaleros con sabor a melodrama, valses engalanados con flores frescas, alegres chachachás con cadencias sugerentes.

Me mezo en las olas que llegan a la arena, ya blancas. Me acuno en el equilibrio flotante del agua salada.

Resuelvo lentamente problemas de consciencia al despertar de los sueños que se me antojan certezas.

Hago volar la cometa de mis ideales de vida para que lo vea quien mire hacia arriba.




Y esto, entre otras cosas, es lo que hago cuando vivo. Porque vivir no es solo tener vida.







Aunque día tras día espero que me cures las heridas producidas, no puedo dejar de pensar que me merezco vivir así, como a mí me gustaría.






@Escritos