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viernes, 11 de octubre de 2013

Fantasías animadas


Completo mi historia con recuerdos dormidos que salen a la luz cuando fuera está oscuro.

Doy saltos en la cama, subo las piernas y los brazos sin ritmo, oigo tu carcajada sonora y río de pura alegría, para acabar con un suspiro que suena a ramo de quimeras sin sonidos.

Y de pronto cierro las puertas. Esas puertas que me dan vida porque me hacen ver estrellas donde sólo hay bombillas. Entro en el mundo de los sueños y oigo lo que no me atrevo a decir, veo lo que no tiene sombras y digo lo que nunca supe que sabía.

Sé que puedes ser feliz con un poquito de cariño y una pizca de amistad sentida; oyendo una voz amiga que te inunda de amor a trozos; leyendo dos mil palabras que se acumulan sin amontonarse; viviendo con pasión lo que algunos creen indiferente; sabiendo que no hay que perder la vida por miedo a perderla; volviendo a buscar los besos y una caricia en el alma.

Vuelven los recuerdos a jugar al escondite, salen de paseo las brujillas de los cuentos, entran los duendes de la utopía, y juntos recorren el camino de baldosas amarillas.



La tarde cae plomiza, la lluvia amenaza el ocaso y vuelve a abrirse paso la noche.

En la cama, sola, piensas en aquellos días en los que soñar no era vida sino una pura fantasía.


Y te das cuenta de que hoy la vida te rebosa a manos llenas cuando miras con sus ojos, andas con sus pies y sientes con su corazón. Porque no hay nada como vivir la vida en buena compañía.












@Escritos

martes, 3 de septiembre de 2013

¿Y por qué me gustaría?



Me gustaría sentir contigo el otoño bajo mis pies descalzos.

El fresco aroma de la tierra húmeda en la mañana, antes de que el sol cumbre el cenit del mediodía.

La brisa suave que revuelve mi pelo sobre mi frente al mirar hacia atrás para ver cuánto camino hemos andado.

Los colores marrones y verdes tintados de ocres y de reflejos de sol que se marchitan.

Y andar contigo al lado hablando sin prisa, pintando sueños en la brisa y riéndonos al vernos de esa guisa.





Me gustaría sentir siempre ese cariño que me trasmiten tus manos cuando me acaricias con aparente despiste.

Ese masaje tranquilo bajo mi cabello rizado que hace que mi mente se aleje del mundo y se acerque cada vez más a ti.

Las palabras soñadas que sólo oía en mis fantasías y que salen de tu boca sin esfuerzos cuando me miras.

El saber que estando un rato contigo me olvido de esos fantasmas que me rondan en mis pesadillas.

Y tu risa franca cuando me asusto del batir de las alas de ese pequeñísimo pájaro brillante que se acurruca en tus manos porque se siente seguro.





Me gustaría sentarme contigo bajo el porche estrellado y ponerle nombre a cada lucero dorado.

Llamarlos de uno en uno para que entren en casa y que vayan adornando cada rincón de la estancia.

Sentarnos luego ante el fuego y contar las chispas que restallan sin vergüenza de explotar de algarabía.

Beber las mieles del amor que nos damos a la luz de un candil sombrío y al olor del incienso apagado.

Y sentirte entrar en mi cuerpo sin prisa por encontrarme, porque sabes que tengo para ti todo mi tiempo guardado.












@Escritos

domingo, 1 de septiembre de 2013

El jardín de la alegría




Las noches se engalanan con reflejos de tus pestañas.
Imágenes que pasean de un lado a otro de la estancia, como si fueran fantasmas que están de fiesta.
Mi mente recrea vivencias que salen de debajo de tu almohada.
Mi cuerpo sufre corrientes que me transportan veloz hasta tus brazos.
Somos un mismo camino plagado de desvíos y atajos.

Y cuando te observo callada, con esa mirada mía que escruta sin querer entrometerse, te veo como un sarcófago enigmático, cerrado a cal y canto, a prueba de las más fuertes inclemencias del tiempo, reflejando su forma y su belleza por fuera y guardando con total sigilo todo lo que lleva dentro.

Tus palabras me traspasan, tu pensamiento es mi rompecabezas, tus deseos me involucran, tu vivir me apasiona. E inevitablemente, una y otra vez, mi corazón siente y se enternece.


Me gusta ver tu ventana adornada con jardineras.
Pensarte riendo tras las cortinas del salón cuando entro desde la calle.
Hacerte el café por la noche cuando tu sofá te espera impaciente.
Hacer diana una y otra vez cuando he cambiado la punta de los dardos por rayos de amor insoronizados.
Calmar tu tensión con mis manos empapadas en aceite e incienso.
Comerme tu aliento a besos y sentir tus manos fuertes.
Sentirte protegiéndome del frío, llenándome de caricias y cubriéndome de mimos.

Abrazarte por detrás cuando tu sueño te vence.
Amarte como sólo sabe amar un corazón ardiente pero equilibrado.



Y cuando los años nos regalen más tiempo, quiero disfrutar contigo la tranquilidad de un desayuno al sol,día tras día, en nuestro particular jardín de la alegría.







@Escritos

domingo, 11 de agosto de 2013

Es real

Me miras despacio, me coges la mano, me la acaricias con suavidad y moviendo la cabeza me dices con un guiño: ¡qué bonita eres, niña. Qué bonita eres!

Y yo sonrío porque me he cansado de decirte eso de que las niñas bonitas sólo existen en los cuentos.

Pero me pongo a pensar y veo que realmente es que estoy en un cuento, porque he eliminado del todo las fronteras entre lo posible y lo imposible:

Vuelo cuando me acerco a dos centímetros de tu boca
Dibujo sensaciones imposibles ni siquiera de ver
Reflejo paisajes con las nubes del revés y olas en el cielo
Vivo en una torre de marfil en la que atesoro fuerzas para el día a día
Te doy la mano y me enamoro de tus silencios
Y te escucho embelesada mientras me habla tu alma

Me embarco con premura hacia un más allá imaginario, de otro tiempo, con otro color y con olor a aventura lejana. Invento historias extraordinarias en las que tú eres mi héroe y yo tu princesa imaginada.


Pídeme la luna y te la regalo envuelta en celofán de colores.
Llámame de noche y te atraparé entre los hijos tejidos de mis sueños
Búscame en mi rutina y notarás el reflejo de chispas en mi cara
Cuéntame siempre nuestro cuento aunque sea sólo por el placer de un pequeño escalofrío.


Y, cuando estés lejos, seré capaz de vivir la realidad de la fantasía.
Y, cuando estés cerca, viviré la fantasía de la realidad.

¿Realidad o fantasía?






@Escritos

lunes, 15 de julio de 2013

Compartimos

Formas, colores, espacios y texturas.

Vientos, soles, lluvias y lunas.

Risas, lágrimas, besos y abrazos.

Penas, alegrías, temores y fantasías.

Miradas, caricias, sexo y ternura.

Palabras, letras, sonidos y cantos.

Libros, cuadros, cuadernos y fotos.

Playa, nieve, montes y llanos.

Relatos, recuerdos, olvidos y jácaras.

Compras, regalos, detalles y agasajos.

Subidas, bajadas, horizontales y espirales.


Libertad, verdad, generosidad y bondad.

Dudas, ilusiones, proyectos y fracasos.

Miedos, voluntad, esfuerzos y descansos.

Respeto, libertad, compromiso y distancia.

Kilómetros, minutos, calendarios y áreas.

Agua, frío, sudores y calores.

Saludos, despedidas, silencios y charlas.

Amor, atención, amistad y cariño.


Todo aquello que compartimos
lo llevo siempre conmigo,
aunque cada uno viaje en su barca.












Yo sé que la vida no es un camino de rosas
por eso no quiero preocuparme más por lo que me hizo llorar
sino valorar lo que me hace sonreir.



@Escritos

lunes, 1 de julio de 2013

¿Eres tú?



Si eres capaz de tatuar en mi cuello tu pasión casi sin tocarme.

Si puedes bailar descalzo en la alfombra con ritmo del que sale sólo de vez en cuando.

Si en tus besos pones piel y alma, entusiasmo y esencia, corazón y presencia.

Si tu llanto se transforma en pompas de jabón que se elevan cuanto más fuerte soples.

Si me transmites tu magia a través de los poros de mi piel con solo mirarme.

Si ves colores en mi mirada como si salieran de ella pigmentos cuando te miro.

Si acaricias mis sentidos con tus palabras calladas.

Si sabes que tenerme es un regalo del fin de los días.

Si consigues susurrar con deseos las imágenes de tu alma.

Si atrapas mi olor y lo distingues entre todas las esencias del jardín.

Si tu palabra cobra vida en medio de la noche, pidiéndome gozar.

Si me atrapas en la oscuridad para compartir las últimas sonrisas del día.

Si los recuerdos te embriagan entre sábanas de sueños y almohadas de fantasía.

Si un breve instante te basta para convertir toda una vida en una quimera.

Si en tu mundo de sueños nadas como un pez, vuelas como un ave y amas sin reparos.

Si conviertes la excitación en espuma de mar salada.





Si cumples todo esto, es a ti a quien espero.








PD: a veces hay que ser valiente y lanzarse a la piscina



@Escritos

viernes, 28 de junio de 2013

Se acabó

Un nuevo paisaje se presenta ante mis ojos.


Como un mar repleto de sensaciones con brillos plateados y gotas que se evaporan hasta llegar a las nubes blancas y esponjosas.
Como un prado abierto al sol y salpicado de puntos de color intermitentes. Como una montaña alta y majestuosa coronada por retales de nieve que se funde y forma pequeños riachuelos.

Un panorama abierto, amplio, sin horizontes, con miles de detalles visibles y millones por descubrir. Porque a nuestros ojos se escapan a veces pequeñeces que le dan la singularidad a un cuadro; pinceladas de un blanco inmaculado que resaltan el volumen; detalles microscópicos que dan efecto de veladura; luces indirectas que dan calidez a las sombras de la noche...y sólo vemos lo que está en la superficie.

Aprecio una amplia extensión de espacios libres donde caben todos tus sentimientos y los míos, y lo que es más importante, los nuestros. Esos que construimos juntos poco a poco, muy despacio, sin prisas, con detalles mínimos y palabras justas que no tienen por qué ser siempre dulces y armoniosas. Sentimientos otras veces encontrados que me hacen preguntarme qué hago realmente siguiendo este camino.

Pero cuando me obligo a recapacitar descubro que es una nueva ruta que no tiene indicaciones de prohibición ni de obligación, así que sigo andando con alegría a tu lado hasta que estemos agotados y pueda descansar en tus brazos.

Se acabó buscar lo inalcanzable, lo que nos está vedado, a lo que no llegamos. Se acabó.


 
Disfrutemos de remar por el mar de brillos plateados, de pasear por el prado al sol coloreado y de recrearnos en la montaña salpicada de agua viva.










@Escritos


jueves, 16 de mayo de 2013

Mi pecado

Confieso que cuento y recuento cada una de las estrellas que  iluminan tu destino porque temo que alguna se funda y te oscurezca el camino.

Confieso que te espero cada noche como si fuera la primera en que nos amamos porque yo no he perdido ni un ápice de la ilusión de explorar tu cuerpo y de sentir tu abrazo.
 
 
Confieso que recuerdo cada uno de los momentos amargos que me han tocado  porque así aprecio todos los buenos que me has regalado.
 
 
Confieso que guardo mi llanto por no provocar tu pena y que me encanta decirte con letras lo que ya sabes, lo que sospechas y lo que ni siquiera eres capaz de imaginar porque no se puede traducir lo que siente un alma apasionada.

 
Confieso que a veces creo que nuestro mundo es tan envidiado porque en él no hay nada perfecto, pero todos saben que hay algo mágico que lo impregna.

 
Confieso que velo tus sueños, que leo tus ojos, que busco tus besos, que siento tu aliento en todo momento, que añoro tu tiempo, que espero que un día podamos tener lo que nos negamos por miedo a tenerlo.


 

Confieso que mi único pecado es quererte como lo hago.


 

Y ahora, ponme tú la penitencia.
 
 
 
 
 
 
 
 
@Escritos

viernes, 10 de mayo de 2013

Cuando estamos juntos



Como los árboles y su sombra unidos por el pie, así somos tú y yo cuando estamos juntos.

En vertical hacia el goce contigo (el cielo).
En horizontal hacia al reposo merecido (el suelo).



Como un jardín salpicado de puntos de color, así somos tú y yo cuando estamos juntos.

Con el manto uniforme y verde que denota tranquilidad (el césped).
Con las pequeñas flores que son guiños inconexos de creatividad (los matices).




Como un lugar vallado en medio del campo abierto, así somos tú y yo cuando estamos juntos.

Recogidos al abrigo de miradas indiscretas (dentro).
Exponiendo nuestro amor sin que nadie se de cuenta (fuera).




Como una guía de madera sólidamente amarrada al cerezo, así somos tú y yo cuando estamos juntos.

Firmemente anclada al suelo para proteger lo que crece tímidamente (la razón).
Dulcemente acomodado uno a otro para darse apoyo consciente (el corazón).



Como un punto redondo de color azul con reflejos de luz, así somos tú y yo cuando estamos juntos.

Llenos de aire fresco que nos hace rebotar con alegría (la pelota).
Felices al vernos inmersos en un cuento de antología (la historia).



Muévete a mi ritmo, mientras yo te imito
como en esta danza mágica que he reescrito.


¿Bailamos?







@Escritos

viernes, 26 de abril de 2013

Espuma

Espuma de mar.
Burbujas en la superficie del agua.
Olas que llegan y se retiran.
Movimientos incesantes, efecto de las mareas.


Atrayente e hipnótico sonido vestido de blanco y azul que acaricia mi cuerpo cuando me acuesto en la orilla de tus sentimientos.

Los vaivenes de las mareas parecen ser un acontecimiento que se produce sólo en el mar, debido a la atracción del sol y la luna. Pero, como hecho físico, las mareas se deben a la atracción gravitatoria de un cuerpo masivo sobre otro, sean cual sean éstos.

Si la gente que nos atrae nos produjera fenómenos como las olas y su espuma blanca, yo sería siempre un mar embravecido. Por supuesto que hay gente que me atrae más (mareas y olas más fuertes) pero mi mar nunca está sereno del todo. Y eso me gusta.

Me gusta sentirme viva,

en movimiento,
sentir mi revolución,
moverme al ritmo del mundo,
nadar en la corriente.

Evolucionar e ir reinventándome con cada impulso que me da la vida.

Ir conformando un paisaje lleno de colores, movimiento y música. 
Y no acabar nunca de forjarme definitivamente.
Seguir creciendo porque siempre hay alguien de quien aprendo.



Me gustan las olas, la espuma y el movimiento del mar.








@Escritos

martes, 23 de abril de 2013

Leyéndote

Todos los días trato con muchos personajes, veo situaciones que son impulsos de vida lanzados al aire. Participo en diálogos que van desde la tragedia más siniestra a la comedia más desternillante. Anoto sentimientos que se van guardando en mi mente y van así dándole el aspecto de baúl lleno a rebosar de disfraces (por la variedad y el colorido) preparados para usar en cualquier momento.



Oigo voces que me cuentan su vida, a veces entera, a veces sólo un aspecto destacable, a veces pequeñas relaciones y reacciones. Y cuando escucho esas voces, mi imaginación se pone en marcha y vuelo hacia los paisajes en los que sueño que se desarrollan las acciones; viajo hacia los rincones de la mente que se ponen en funcionamiento cuando se viven esas experiencias; monto un escenario lleno de detalles, con todo su atrezo… y le pongo música, añado luces...y entonces mi corazón percibe cómo sienten los actores que en él se mueven.


Vuelo sin moverme a mundos desconocidos, recorro kilómetros andando sin cansarme los pies, me sumerjo en el fondo del mar sin ni siquiera mojarme, conozco a todo tipo de gente en ambientes variopintos, paso miedo de quedarme sin agua en el desierto sin pisar la arena, duermo cerca de una hoguera esperando que amanezca sin bajarme de mi cama, incluso hablo lenguas de las que no sabía ni siquiera su existencia (la última, el tayiko).




Paso la página al llegar al final a la derecha y mis ojos vuelven rápidamente hacia arriba a la izquierda para seguir leyendo las voces. Esas voces que mis ojos ven y que sólo mi mente es capaz de oír porque no suenan.

Pensar que antes que yo alguien imaginó lo que vivo cuando leo, me hace deducir que escribir no es más (ni menos) que concretar aquello que todos hemos pensado alguna vez y que no sabemos cómo expresarlo ...o quizás es plasmar lo que nos gustaría imaginar y no somos capaces de hacer solos.


En el día del libro, yo dedico mi homenaje a los grandes autores que hay por aquí que me regaláis cada día trozos de historias y mensajes de todo tipo que me hacen ser (a mí también) un poco más feliz.


Y ahora, quiero que leas las comisuras de mi boca. Porque, ya sabes, las esquinas de tu boca, sonríen.






@Pensamientos

lunes, 15 de abril de 2013

En la penumbra

En la penumbra, con el profundo sueño a punto de envolverme, mis pensamientos revolotean. Salen de mi boca palabras de añoranza, deseos contenidos, anhelos no cumplidos.



En los caminos, los paisajes me asaltan y en cada kilómetro recorrido mi tiempo se diluye. Los colores son los mismos de siempre, pero se unen de distinta forma y confieren una estampa impresa en oro y llamas.

Tu cara, como si de un girasol se tratara, se vuelve hacia mí para observarme. Y como un caballo al galope, los planes para el segundo siguiente se aceleran.

Tu piel refleja amanecidos destellos.
Tus ojos brillan con un punto de misterio.
El viento que levantas al reír, se enreda en tus cabellos.
Tus piernas son testigo mudo de un forzado cautiverio.

Tu boca, tensa, trasluce sin disimulos el deseo.
Tu pecho espera impaciente servirme de almohada.
Tus manos ansían el contacto con mi cuerpo en un aleteo.
Suspiras vislumbrando mi respiración acelerada.

Tumultos de deseos y promesas se posan en mi ventana.
El frágil cristal de mi sosiego está a punto de quebrarse.
Alguien llama sin descanso rompiendo el silencio.
El amor abre sus puertas, y sin esfuerzos, se instala.


Y ahí está tú, en tu puesto de vigía.










@Escritos

jueves, 11 de abril de 2013

Quédate un poquito más

Limítate a ser como eres: brillante como un mar adornado por el sol oblicuo, sereno como un cielo azul sin nubes, fuerte como el viento que hincha las velas de mi barca, seguro como el noray al que me ato cuando llego a puerto.

Cántame con susurros las melodías de tu alma.
Lléname de entusiasmo al estudiar tus palabras.

Déjame que recree los colores que te escondes bajo la manga, 
y que con ellos pinte el paisaje de mis sueños.

Confúndeme con tus risas en medio de la madrugada.
Acaríciame las manos mientras te tejo esta bufanda.

Dame de beber en tus manos el elixir del amor a tres bandas.
Adórname con las burbujas que despiertan mis sentidos.


Y luego, sé consciente de lo que te sale a raudales: dulzura cuando te acercas a mi espalda, ternura cuando recorres mi mente y mis palabras, agitación al sentirme como la brisa que que te empapa, pasión desenfrenada al oír lo que, sin voz, te pide mi movimiento, certeza de que los sueños se pueden esconder en la almohada.










Anda, dame un abrazo, y quédate un ratito más en mi cama.






@Escritos

viernes, 29 de marzo de 2013

Cachitos

Un campo en otoño vestido de marrón y amarillo.
Ayudarte a preparar una tempura japonesa midiendo la temperatura del aceite con los trucos que conoces.
Recibir cada mañana los buenos días, envueltos en besos dulces.
Que me quites el libro que se me durmió encima porque mis brazos se relajaron del todo.
El olor a salitre de la ciudad en invierno.
Pintar una sonrisa en tu cara.
Sentarme al sol del invierno cálido y recibir su calor en mi cuerpo.
Verte dormir a mi lado.
Leer sentimientos acompañados de música suave.
Disfrazarme de diablillo y pincharte con el tridente.
Sentir que mi corazón late contento.
Los momentos de risas cómplices con los niños.
Amar de madrugada.
Evocar la felicidad de momentos pasados, a veces con lágrimas en los ojos.
Tenerte a mi lado cuando necesito tu mano.
Plasmar en letras lo que sólo tenemos en la mente.
Poner mi color en tu vida.
Que me comas a cachitos cada noche.
Perderme en nuestro paraíso particular.
Conocerte cada día un poquito más.
Oir el sonido de la trompeta tocándole al tiempo de verano.
Bailar una samba mientras te beso.
Desear que mis deseos se conviertan algún día en realidad.
Ser un instante en la vida de los demás.


Cachitos de felicidad, uno encima de otro, uno al lado del otro. Cachitos de felicidad unidos que hacen que los momentos aislados se puedan transformar en algo sólido.
Ese es mi secreto: descubrir los trocitos de felicidad allí donde muchos no ven nada.




(Vídeo de Javi López)




@Escritos

lunes, 25 de marzo de 2013

Atrapada

Atrapada en tu abrazo noto tu pecho que sube y baja.

Mis manos no pueden parar de buscar tu piel porque necesitan saber que estás vivo, que tienes ganas de que te cuente de qué color son las caricias que tocan el alma.

Los ojos, entornados. Dejando pasar esa mínima claridad que nos deja estar en el mundo sin estar pendiente de él; porque ahora mi universo eres tú.

Vine corriendo de tierras lejanas con la ilusión de una niña que sabe que en casa le espera un cachorro recién nacido, con la esperanza de llenar la distancia de oxígeno, con el delirio de transformar la soledad en un paseo de dos bajo las sábanas. 

Y por la mañana, nuestras voces se acoplaron, nuestras respiraciones se hablaron y nuestros besos volaron.

Dí todo lo que pude para procurar la calma de un alma abrumada, y a cambio disfruté de los rayos de sol que se colaron a raudales por la ventana antes cerrada.


Volví a casa, con un pellizco en el alma del que sabe que la felicidad solo la consigue el que da sin esperar nada.


Y la noche me esperó sin dormir para acompañarme en mi soledad callada, a la espera de esos días en que cada hora del reloj nos cortejará como solo sabe hacer un caballero a una dama.








@Escritos

miércoles, 20 de marzo de 2013

Dónde está la paz

Cuando los detalles no importan
Cuando todo se justifica con la falta de ganas
Cuando llega a sobrar una única palabra
Cuando los días pasan dormidos y las noches despiertan fantasmas
Cuando un recuerdo dulce no provoca paz, sino lástima
Cuando las sonrisas se hielan y ya sólo se ven lágrimas
Cuando la duda nos atenaza el alma

Cuando en lugar de sentirnos amados sentimos la amenaza
Cuando vemos negro lo que era de color 
Cuando un abrazo es un precio demasiado alto
Cuando tenemos certeza de dónde no está la felicidad del alma


Quizás es el momento de echar amarras
Cerrar compuertas
Estancar las aguas
Quedarnos con lo puesto
Conseguir que no entre nada



Cada esquina guarda su historia y no la vemos hasta que la hemos pasado y en cada final se encuentran, aún sin querer, nuevos principios. Porque sabemos que la felicidad no puede ser tan cara.
 


Para construir un barco y que navegue hay que tener tiempo y ganas.
Pero para hundir la flota entera, con un cañonazo basta.



 


Paz para esta joven guerrera que, para ganar, no necesita las armas...







@Escritos

jueves, 28 de febrero de 2013

Mi refugio

Me refugio en ti. 





Me das la seguridad que tenía cuando, siendo niña, le daba la mano a mi padre. Esa mano grande y esa sensación de confianza en el momento en que empezaba a dar mis primeros pasos por la vida.

Aprendemos a andar lentamente, paso a paso, y vamos afianzando el caminar. Y cuando ya sabemos avanzar con convicción, podemos incluso empezar a correr.
 

A veces vacilamos al dar un paso y parece que perdemos el ritmo de la marcha. Ante esto, no hay más que seguir andando. Y aunque desde atrás se nos vea dando tumbos, es importante que lo hagamos; un pie detrás del otro, una pisada y otra, un esfuerzo aunque inconsciente sin descanso. Porque estamos recorriendo el camino que nos lleva más allá del arco iris.

 


Hoy quería que supieras que en este viaje, me gusta llevarte al lado. Me gusta saber que estás ahí para darme tu mano cuando me canse, cuando me caiga, o simplemente, cuando me apetezca sentirme bien y notar la calidez de tu palma en la mía.

Dame tu mano, siente el calor que transmite la mía, párate conmigo a la vera de este camino que estamos explorando y disfrutemos del paisaje colorido.


Que lo que entra por tus ojos se traspase a los míos; 
que lo que tú oigas sea lo que yo percibo; 
que cuando tú inspires mi respiración se ajuste perfectamente a la tuya; 
que lo que tú sientas llegue hasta mi corazón con impulsos mágicos; 
que lo que sueñas para ti, sea parte de mi realidad.

Porque al darnos la mano, el contacto entre tu piel y mi piel será la corriente que nos una.














@ Escritos


jueves, 21 de febrero de 2013

Chupachups

Me gusta pasear al sol. Andar lentamente, acompasando mi marcha a los vaivenes del viento que me corteja.
Y cuando siento el sol (que me da energía) y siento el viento (que agita los rizos de mi cabeza) me parece que no existe nada más en el mundo que la naturaleza y yo.


Yo, en cuerpo y alma.


Porque igual que siento el calor y la brisa en mi cuerpo, siento que mi pensamiento forma parte de algo más que yo misma.

No sé muy bien qué es el alma. Pero sí sé que a veces, como al sol y al viento, la siento: cuando percibo el mundo a través de los ojos entornados; cuando me tumbo con los brazos detrás de mi cabeza; cuando a lo lejos veo un horizonte difuminado; cuando me siento en un banco de madera después de un largo paseo por mi espíritu...y cuando descubro, al levantar despacio la tapa de tu coraza, que aunque no digas nada me quieres y aguantas mis locuras con una media sonrisa pintada en tu cara.

Y también cuando al pedirte un abrazo, sin tocarme porque no puedes, me envías toda tu ternura que hace que me estremezca como si tus brazos me apretaran.

Porque sentir que estás conmigo es como transformar una receta aparentemente sencilla en un plato espectacular; es como disfrutar de un torrente de fresa y azúcar que te devuelve a la infancia cuando te llevas, casi a escondidas, un chupachups a la boca; es como descubrir que la noche tiene distintos colores; es saber que estás a mi lado aunque nuestros cuerpos se separen.


Sin saber lo que es el alma, la noto contenta de vivir tu compañía.






@Escritos

miércoles, 13 de febrero de 2013

Salada claridad

Mar cambiante: sereno y tranquilo cuando el astro rey arde y el viento descansa; agitado y revoltoso cuando las nubes tapan el sol y el viento no deja de aullar.


Agua de mar que vas dando forma a las rocas; que llegas hasta donde puedes, ganando terreno; que tienes en tu mano el poder de refrescarme; que escondes vida bajo tu manto; que reflejas como un espejo los rayos de luz natural.

Espuma de mar que tiñes de puro blanco lo que tocas; que remueves burbujas salidas de un sueño; que me haces cosquillas cuando te siento; que lames mi cuerpo con caricias efervescentes.

Sonido de mar que eres como una suave canción de voces blancas; que traspasas mis oídos para instalarte en mi mente; que me arrullas y me tranquilizas cuando estoy agitada; que me das con tus notas la clave de mi esperanza.

Mar que me embrujas cuando te oigo y te miro, dime por qué siempre acabo con la mirada en el lejano horizonte, evocando recuerdos inciertos que alguna vez creo que tuve y que olvidé al traspasar el tiempo, la memoria, los miedos, las risas prendidas y la vida.




Y tú que eres como la espuma de mar bravío, déjame sumergir en tu magia mis alas para volver a volar.

Porque aunque mi alma se moje, el viento la secará y yo podré seguir siendo, la ninfa del mar.

Ahí va la salada claridad




@Escritos

lunes, 11 de febrero de 2013

Reino de hadas

Rayos de sol que me calientan por dentro.

Viento del sur que revuelve mis pensamientos.

Agua de lluvia que riega mis anhelos.

Trozos de estrellas que me traen buenas-nuevas.

Gotas de niebla y rocío que dan aroma a mi calma.


Música que me sumerge en las profundidades de tu cielo.

Imágenes en las que buceo despacio cuando las toco.

Olores de cuero y limón que me refrescan al alba.

Palabras tranquilas al oído que acunan mi reposo a tu lado.

Sabores de menta y chocolate que se quedan entre las sábanas.



Sonrisas sinceras que me transportan a un mundo de magia.

Miradas en las que veo el reflejo de tu alma.

Manos que despiertan mis deseos de entrega.

Abrazos que me transportan hasta el fondo de tu mundo.

Besos de caramelo que no se deshacen con nada.




Y es que a veces no sé si sueño
y estoy en el Reino de los Dulces,
.... o esto es lo que de verdad siento.





@Escritos