domingo, 22 de junio de 2014

El grumete

Siente que el océano es muy ancho.

Es un paraíso lleno de peces danzantes de colores, de corales sin nombre, de tritones y sirenas juguetones, de aguas cristalinas en tonos de azul y verde.

Y  aunque rema sin descanso, no llega nunca a cruzarlo. Porque pese a que tocar puerto de vez en cuando le da fuerzas para seguir avanzando, las largas travesías en solitario exprimen al máximo la sangre, el sudor y las lágrimas que cuesta surcarlo.

Siempre quiso ser marinero y tuvo por cuna, el mar. Puso todo el empeño en izar las velas que le permitieran navegar al socaire del viento; en enarbolar la bandera de ser amigo del que le acompaña; en asomarse por el ojo de buey en vez de hacerse ver en el puente; en ocuparse de sembrar vientos antes que de recoger tempestades;  en enseñar a pescar mejor que regalar peces.

Y aunque siente que el océano es muy ancho, nunca pide que le lleven. Sólo busca la satisfacción de dirigir su barca a buen puerto, mientras se siente querido por los que lleva dentro.

¿Es tan difícil un poco de atención sincera a un humilde grumete?

PD: porque a veces en la vida valoramos muy poco la labor de los más discretos y sin ellos nunca llegaríamos a puerto.

lunes, 16 de junio de 2014

¡Vale!



Me encantaría poder darte cada noche la mano y contarte un cuento para dormirte.

Y llenarte de besos de arriba abajo hasta que las cosquillas no te dejaran parar de risa.



Te despertaría a media noche acariciándote despacio después de mirarte durante un rato y observar cómo te llenas de aire los pulmones.

Y atestaría mi cara de sonrisas para que cuando despertaras lo primero que vieses fuera mi felicidad por tenerte cerca.



Fabricaría una tienda de campaña sin más útiles que mis piernas y una sábana para tener un sitio
donde amarnos, al abrigo del aire.

Y pintaría la noche de purpurina que sacaría de la maleta que siempre tengo escondida.



Me quedaría ronca de placer bajo un techo de estrellas y el mar como alfombra que nos mece de noche y de día.

Y no me cansaría de llenarte el cuerpo de señales de mi alegría.



Te cantaría canciones sin melodía que te hicieran mover la cabeza esperando que el silencio te dejara besarme.

Y haría verdadera magia cada día para oír tu voz susurrándome de la noche a la mañana: mi niña, estoy siempre contigo, ¿vale?


¡¡Vale!!










@Escritos

martes, 10 de junio de 2014

Quiero


Quiero compartir contigo las mañanas que despiertan sinuosas, a golpe de luz tamizada sobre la almohada.
Unirme a la música que provoca el viento que se cuela por el balcón cuando abres las ventanas.
Oler tu cuerpo mientras la cafetera escupe su aroma.
Sentir mis manos recorriendo tus buenos días y notar mis roces como inicio de tu vida.


Quiero mirar el movimiento de tu sombra entre las flores del jardín mientras recoges los colores que se desperdigan.
Medir tu tiempo en besos y regalarte mis minutos de suaves caricias sin caminos.
Cobijarme entre tus brazos mientras tú me proteges sin tocarme.
Vivir la cordura de tus nuevos sueños sin sentido.


Quiero disfrutar de una sonrisa ladeada mientras me desnudo.
Descubrir en el brillo de tu mirada un arcoíris de sentimientos dormidos.
Someterme a tus deseos abandonándome a mis gemidos.
Ser parte de tu gozo y de tus escalofríos más imprevistos.


Quiero ser más que una voz al otro lado.
Poder traspasar la línea de lo más sagrado.
Sentir que lo que ofrezco se aprecia como el buen vino.


Quiero comunicarte mis dudas, mis risas y mis alegrías.
Y sentir que las tuyas son mías.




Quiero, por más años que pasen, disfrutar cada minuto de mis mañanas contigo,
de nuestra vida acompasada al minutero de una existencia feliz.
Y hablando, veremos pasar despacio nuestros atardeceres de amigos.








¡Feliz cumpleaños!








@Escritos

martes, 3 de junio de 2014

Con los 5 sentidos



Sintiendo que soy tuya sin ser de nadie, te espero en la distancia.

Y cuando me pongo a ello, experimento cada sensación que sueño contigo a mi lado.

Imagino cuando tus manos se posen en mi cintura despacio y me atraigas hacia ti para besarme sin prisa, y saboreo el momento tantas veces pensado.

Mi sonrisa pintará mis ojos sin necesidad de maquillaje y, tan cerca, veré cómo tu boca tiembla y tus ojos brillan aunque intentes disimularlo.

Y pondremos en juego esa habilidad innata del abrazo, que todos tenemos aunque a veces la ocultamos, sin color, forma, textura, sonido ni olor pero que sin embargo reúne en él todos los requisitos.

Vislumbro nítidamente cuántos sentidos acompañarán ese lazo: te toco, te oigo, te veo, te huelo y te saboreo y mientras tú, me respondes.

Al entregarnos a ese abrazo noto cómo el mundo se para a nuestro alrededor; tenemos la comunicación garantizada sin más esfuerzos.

Y gracias a un momento efímero, tan bonito e intenso como una puesta de sol, mantendremos para siempre en la memoria el calor y la dicha de sentirnos cercanos.

Y como ya lo hemos hecho nuestro, podremos rescatarlo y vivirlo cuantas veces queramos.




Pasarán los años y desearemos siempre vivir inmersos en un eterno lazo de abrazos.






@Escritos